Más de 11,5 millones de voluntarios y más de 1,1 millones de personas ciegas o con baja visión están registrados en Be My Eyes, según los contadores de su web oficial en octubre de 2026. La aplicación nació para conectar a unos con otros por videollamada. Hoy además incorpora un asistente de IA que describe lo que capta la cámara. Es el ejemplo más visible de un uso de la inteligencia artificial que rara vez ocupa titulares y que cambia el día a día de mucha gente.
Si tienes una discapacidad visual o auditiva, o ayudas a alguien que la tiene, hay apps, varias de ellas gratuitas, que leen textos, describen escenas, detectan puertas y subtitulan conversaciones. Esta guía repasa las principales de Google, Apple, Microsoft y Be My Eyes, qué funciona en español según su documentación oficial y dónde están sus límites. Si buscas ajustes más generales del móvil, tenemos una guía de funciones de accesibilidad que todo el mundo debería conocer.
Be My Eyes: voluntarios humanos y una IA que describe
Be My Eyes combina dos modos. En uno, una persona ciega llama y un voluntario vidente ve lo que enseña su cámara. En el otro, Be My AI, la app describe una foto y permite hacer preguntas sobre ella. Según la web, las llamadas son gratuitas e ilimitadas, el servicio funciona en más de 150 países y en más de 180 idiomas, y la propia empresa reserva a las personas para «las peticiones más difíciles».

