El presidente Javier Milei tomó distancia de los ruidos que dejó la derrota y posterior huida a los Estados Unidos de su aliado Flávio Bolsonaro. Junto a su hermana, Karina Milei, arribó esta tarde a Catamarca, tierra del gobernador Raúl Jalil, uno de sus aliados más firmes en el Congreso.

Esta noche, el mandatario tiene previsto un acto con militantes libertarios en el hotel Casino, pero el evento principal del viaje ocurrirá mañana: a las 8, Milei volará en un avión Hércules hacia el salar del Hombre Muerto, donde la minera Rio Tinto inaugurará una planta de producción de carbonato de litio.

La compañía de capitales ingleses y australianos opera en esa zona el Proyecto Fénix, con una inversión anunciada de US$530 millones amparada por el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). La empresa también accedió al beneficio para su Proyecto Rincón, en Salta, por US$2700 millones.

Al mediodía, el Presidente volará en el Hércules hacia Salta, tierra de otro de sus aliados peronistas, el gobernador Gustavo Sáenz, desde donde regresará a Buenos Aires.