Para explicar qué significa el desarrollo humano integral, sor Alessandra Smerilli recurre a una imagen sencilla: un ovillo de lana con sus hilos enredados. La religiosa salesiana y economista italiana, que viajó a Buenos Aires en las semanas previas a la visita del papa León XIV, sostiene que los problemas sociales deben abordarse a partir de la comprensión de cómo se formaron esos nudos y de qué hace falta para desatarlos.

“Una madeja no se desata tirando. Se desata aflojando y respetando el orden en que el hilo se enredó. Quien tira obtiene un nudo más apretado”, explicó en una entrevista con Infobae. La metáfora resume una concepción del desarrollo que incluye la participación de gobiernos, instituciones, sindicatos, emprendedores, empresas, trabajadores, la Iglesia y las propias personas que viven situaciones de pobreza y exclusión.

Smerilli es una figura central de la estructura del Vaticano dedicada a las cuestiones sociales. León XIV la designó prefecta del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, desde donde trabaja sobre problemas vinculados con la pobreza, las desigualdades, las migraciones, el empleo y la ecología integral. Su formación como economista y su experiencia en la doctrina social de la Iglesia le permiten abordar esos asuntos desde una perspectiva que combina el análisis económico con la preocupación por la dignidad humana.