Un punto intermedio. La policía cuenta con drones y helicópteros, así que este aparato se sitúa más o menos en mitad. Según declaraba el jefe de policía Aaron Murray al medio local Tampa Bay 28, a diferencia de un dron, puede transportar a un socorrista directamente al lugar de los hechos. El campus abarca unas 70 hectáreas, y gran parte de él es boscoso y remoto, así que este vehículo puede llegar a lugares a los que es difícil acceder en coche.

Los detalles. Entre la información aportada por Murray y el propio fabricante, podemos saber que la aeronave cuesta alrededor de 150.000 dólares, cuenta con motores eléctricos que suman unos 102 CV, y ocho pequeños rotores que proporcionan sustentación y empuje. Además, es capaz de alcanzar los 101 km/h. Aunque lo que igual no es tan llamativa es su autonomía. Y es que por cada carga, puede durar unos 20 minutos funcionando, y menos si se pisa a fondo, señala Murray.

En cuanto al peso, unos 70 kg sin la batería, y con una capacidad de carga de hasta 95 kg. Otro detalle curioso es que cabe en la parte trasera de una camioneta. Además, la aeronave puede seguir volando con seguridad si falla uno de los motores y cuenta con paracaídas automático si las cosas se ponen feas.

El departamento la volará bajo restricciones similares a las de los drones, limitadas a unos 122 metros, según Murray. Eso sí, si hay lluvia fuerte o viento, se queda en tierra, ya que podría dañar la batería (no está tan aislada como la de un coche eléctrico).