Un curioso experimento (bastante) natural. Carlos Fernández-Delgado, el catedrático emérito en cuestión, se dio cuenta de que el hecho de que no hubieran cambiado las reglas en tanto tiempo nos daba una oportunidad histórica para comparar el estado del pantano. Y lo hizo.
Los datos hablan por sí solos: en 2008, los pescadores sacaban 4,6 kilos por hora. En 2025, en torno a 1,1 kilos. Es un 76% menos.
Lo interesante es que, entre 2008 y 2012, la pesca bajaba tres cuartos de kilo al año. Y luego se quedó como estaba, estable; sin crecer ni decrecer. La pregunta es, entonces, ¿qué pasó entre 2008 y 2012?
Sabemos lo que fue. Fernández-Delgado se pone en modo detective. Analiza la calidad del agua, el nivel del pantano, la lluvia o la reducción de participantes. Pero nada de eso esconde la respuesta: ninguno de estos factores mostraba relación estadística alguna con la caída del pescado.

