Por qué importa. Durante años, las Big Tech fueron la apuesta más segura del mercado porque generaban montañas de efectivo. No me malinterpretes, lo siguen generando. Pero ahora, la carrera de la IA se está comiendo ese efectivo, y los inversores se preguntan cuánto tiempo podrán seguir financiándola. Se proyecta que Alphabet, Microsoft, Amazon y Meta gasten muy por encima de los 700.000 millones de dólares este año en centros de datos, chips y redes, según comparten desde Reuters.

Los números. Según el informe del último trimestre financiero de Alphabet, los ingresos aumentaron un 25% hasta los 127.600 millones de dólares, y los ingresos de Google Cloud han conseguido generar más del doble que los del mismo periodo del año anterior, alcanzando casi los 31.000 millones de dólares. Visto así, parece que todo bien. Pero aún así, las acciones cayeron casi un 13% el jueves, y el valor de la compañía descendió de 3,97 billones de dólares a 3,46 billones de dólares. De un plumazo.

La IA se come el negocio. El director comercial de Google, Philipp Schindler, achacaba la desaceleración de los anuncios en las búsquedas en parte a un mayor uso del Modo IA, la versión de búsqueda al estilo de chatbot que Google todavía está averiguando cómo monetizar, según comparten desde Reuters. En otras palabras, la inteligencia artificial que Google está construyendo parece estar debilitando el producto que la financia.