Las demostraciones reunían producción cinematográfica, fotografía, música y diseño. En unas, el portátil servía para ajustar imágenes que acabarían delante de una cámara; en otras, para editar fotos, producir una canción o desarrollar herramientas propias. La pantalla táctil tuvo su ejemplo más directo en música, mientras que el resto del recorrido permitió observar otras partes del equipo en acción.

Cine: el escenario empieza en el ordenador

Un rodaje con fondo digital. La primera demostración nos acercó a Industrial Light & Magic, la compañía de efectos visuales fundada por George Lucas. Sus especialistas participaron junto a Foundry, desarrolladora de software para producción audiovisual, y Lightcraft, especializada en herramientas de producción virtual. Nos enseñaron cómo se preparan escenarios digitales que después aparecen en las pantallas utilizadas durante un rodaje.

La referencia era StageCraft, la tecnología de ILM que muchos hemos conocido a través de The Mandalorian. Consiste en rodear parte del escenario con pantallas LED que muestran entornos digitales, de modo que la cámara puede registrar al actor y el paisaje al mismo tiempo. Viendo la demostración se entiende mejor cuánto trabajo hay detrás de un fondo que, en la película, debería pasar inadvertido.