• Qué pasó: el Senado aprobó en general la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental, la 26.657 de 2010, en los primeros minutos del viernes 30 de octubre.
  • La votación: 42 votos a favor, 21 en contra y ninguna abstención.
  • Qué cambia: la internación involuntaria pasa a exigir un riesgo grave, ya no inminente. También suma las adicciones, como la ludopatía, y crea un financiamiento federal para las provincias.
  • Qué sigue: el proyecto, que impulsó el Gobierno, pasa a la Cámara de Diputados.

Cómo se votó

La reforma se debatió desde las 22.30 del jueves 29 de octubre. Fue en la misma sesión en la que el Senado dio media sanción al RIIR y al mercado de carbono. La votación en general terminó pasada la medianoche.

VotoSenadoresBloques
A favor42La Libertad Avanza, PRO, UCR, Movimiento por Misiones, Primero los Salteños, Despierta Chubut, Provincias Unidas y Movere Santa Cruz
En contra21Justicialista, Independencia y Convicción Federal
Abstenciones0—

El proyecto del Poder Ejecutivo llegó al recinto con cambios importantes. Sin ellos, según elDiarioAR, no tenía los votos de los aliados de La Libertad Avanza ni el apoyo de los gobiernos provinciales. Algunos se acordaron minutos antes del debate.

Cuándo se puede internar a alguien sin su consentimiento

La ley vigente permite la internación involuntaria ante un "riesgo cierto e inminente". El dictamen de mayoría la limita a una "situación de riesgo grave de daño para la vida o la integridad física" de la persona o de terceros.

Según el texto, sigue siendo "un recurso terapéutico excepcional". Solo corresponde cuando no es posible un tratamiento ambulatorio, y la situación la tiene que evaluar el equipo interdisciplinario.

La ley de 2010 pide la firma de dos profesionales de distintas disciplinas, uno de ellos psicólogo o psiquiatra. La reforma pide un médico, preferentemente psiquiatra, o un profesional con formación en salud mental. Además, otro profesional tiene que firmar la evaluación y participa del alta: se espera que sea un psicólogo.

Ese punto fue el más discutido entre la Nación y las provincias del Consejo Federal de Salud (CoFeSa). La participación de los psicólogos se acordó en las últimas horas, tras pedidos de provincias y de algunas universidades, según Infobae. Donde falten especialistas, se habilita la teleconsulta.

Los otros cambios de la reforma

  • Adicciones: se amplía el concepto para incluir, por ejemplo, la ludopatía.
  • Lenguaje: la palabra "padecimiento" se reemplaza por "afección o trastorno mental".
  • Familiares: pueden intervenir los padres o los hijos, además de los representantes legales, cónyuges y convivientes. Si no hay nadie, el Estado tiene que garantizar apoyos y dispositivos comunitarios.
  • Chicos y adolescentes: equipos y dispositivos separados de los de adultos, con autonomía progresiva, derecho a ser escuchados y confidencialidad. Solo se los puede internar en una unidad de adultos si no hay otra opción, y por el tiempo mínimo.
  • Directivas anticipadas: cada persona puede aceptar o rechazar de antemano un tratamiento y designar a quien decida por ella. No rige ante un riesgo grave para su vida.
  • Atención: se prohíben las prácticas manicomiales y se fijan la atención ambulatoria y domiciliaria, las casas de convivencia, los hospitales de día y los centros de capacitación sociolaboral. Cada internación necesita un plan de egreso.
  • Financiamiento: un mecanismo de asistencia financiera de la Nación a las provincias, que el oficialismo aceptó sumar.

Qué dijeron a favor y en contra

La miembro informante fue la libertaria Ivanna Arrascaeta (San Luis), presidenta de la comisión de Salud. Dijo que la ley vigente "consagró derechos y garantías valiosas", pero que sus resultados fueron "insuficientes". Resumió la reforma en "llegar a tiempo", que para ella es "pasar del riesgo inminente al riesgo grave".

Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza, cerró el debate. Sostuvo que la internación involuntaria "sigue siendo un hecho excepcional" y que los hospitales especializados "no son manicomios". Comparó los cerca de 100.000 psicólogos del país con los casi 4.000 psiquiatras.

Las críticas apuntaron a los recursos. Gerardo Zamora (Frente Cívico, Santiago del Estero) dijo que la reforma les carga "nuevas tareas" a las provincias sin prever "un solo recurso". Guillermo Andrada (Convicción Federal, Catamarca), autor de un dictamen de minoría, sostuvo que la ley de 2010 no fracasó por sus principios sino por falta de recursos.

La sanjuanina María Celeste Giménez Navarro la llamó "una reforma regresiva". Dentro de los que votaron a favor, el radical Maximiliano Abad dijo que tiene diferencias con "la permanencia indefinida de hospitales monovalentes".

Qué sigue en Diputados

El proyecto tiene que pasar ahora por las comisiones de la Cámara baja. Si Diputados lo cambia, vuelve al Senado. El período de sesiones ordinarias termina el lunes 30 de noviembre. Después, el Congreso solo puede tratar lo que el Poder Ejecutivo incluya en las sesiones extraordinarias.

La misma sesión del Senado sumó a Claudia López al bloque libertario, que volvió a tener 21 senadores.

Lo que no coincide entre las fuentes

Los manicomios: el texto prohíbe las "prácticas manicomiales", pero mantiene los hospitales psiquiátricos especializados. Para Bullrich no son manicomios. Para Abad, los hospitales monovalentes sí lo son, y por eso pidió que no sigan de forma indefinida.