Ahora, un equipo internacional de científicos ha dado un paso para poder comprobarlo, midiendo la emisión de hidrógeno neutro procedente del Universo. Para ello han usado un método que ya existía, pero lo han perfeccionado.
CHIME. El Canadian Hydrogen Intensity Mapping Experiment (CHIME) es un experimento que mide el hidrógeno procedente de distintas ubicaciones del Universo. Dado que el hidrógeno es el elemento más abundante del Universo y el ingrediente principal de las estrellas, es una buena señal para ver cómo se han ido separando las galaxias.
Hasta ahora, CHIME medía el hidrógeno acumulado procedente de distintos puntos y distancias. Si medía mucha intensidad en un punto, se entendía que había muchas galaxias. Si había menos, se interpretaba que había pocas. Pero aquí hay dos problemas. Por un lado, CHIME mide también interferencias procedentes de la Tierra y ruido de fondo de las emisiones de la Vía Láctea. Por otro lado, para saber si realmente estaba captando la ubicación de galaxias, era necesario comparar los datos con mapas de galaxias tomados por telescopios. Esto era muy caro. Por eso, los autores de los dos estudios que se han publicado recientemente hicieron una serie de cambios en el software que permitieron medir el hidrógeno directamente.

