Por lo que una renovación para una segunda entrega resultó inevitable. Eso, a pesar de que el libro original, publicado en 1974, acaba con la muerte de Carrie después de su violento ataque en el trágico baile de promoción. Pero el productor y creador Mike Flanagan tomó una decisión audaz y, para su último capítulo, agregó un giro novedoso. Carrie sobrevive (en la novela muere) y termina por escapar, dejando atrás todos los horrores que cometió a través de su misterioso poder.

Un final abierto que permite un abanico de posibilidades narrativas fascinantes. En especial, porque sienta las bases para explorar las consecuencias psicológicas, legales y místicas de su supervivencia. Todo en una era hiperconectada por las redes sociales. También, para explorar lo que produce la revelación de la posibilidad de que seres humanos excepcionales tengan capacidades psíquicas destructivas. Por si eso no fuera suficiente, incluso profundizar en el universo de Stephen King a otra escala. Un recorrido fascinante que podría resumirse en cinco puntos que la nueva temporada de Carrie podría tocar.

Lo que pasó después del desastre en ‘Carrie’