Estrenada hace justo seis años en Netflix, 'Casa ajena' es una película que ofrece una perspectiva diferente al problema de la inmigración. Aquí es una pareja de refugiados de guerra la que acaba consiguiendo asilo en Reino Unido, pero tienen que respetar muchas normas si no quieren ser deportados, entre ellas quedarse a vivir en una casa en estado deplorable. Pero lo peor de todo es que no tardan en descubrir que está encantada.
Una base de lo más singular la que utilizó Remi Weekes en su primer largometraje, siendo una verdadera lástima que no haya realizado ninguno más desde entonces. Y es que aquí aborda muy bien esa espinosa temática para retratar con mucho acierto la terrible situación a la que se enfrentan sus dos protagonistas, quienes lidian con ello de forma muy diferente, ya que él hace todo lo posible por aclimatarse a su nuevo hogar, mientras que ella se aferra con todas fuerzas a su cultura.
Como bien apuntaba mi antiguo compañero Jorge en su crítica, la película "traza de forma inteligente, utilizando la historia para reflejar los conflictos de identidad, las dificultades y la posición de la administración, manejando a los inmigrantes como números y posicionándose como una figura de autoridad, paternalista en el mejor de los casos, que maneja la vida de los seres humanos desde la soberbia asimilada y la relación de poder silenciosa".

