Que el peronismo tiene todavía un caos interno es cierto. Se vio reflejado ayer: ni el Día de la Lealtad los juntó en el mismo acto. Pero tienen también dos premisas. Una: defender las PASO. Otra: intentar la unidad porque, si no, en 2027 gana Javier Milei.
Por estos tiempos en que aún hay divisiones y enfrentamientos, igual Sergio Massa, Axel Kicillof y Cristina Kirchner a través de su hijo Máximo operan todos para evitar la eliminación de las primarias. El status del poroteo fue uno de los temas de conversación entre la expresidenta y Massa el viernes, cuando el excandidato la visitó en San José 1111, según pudo confirmar LA NACION.
Mientras la Casa Rosada presiona a los gobernadores aliados a tiro de fondos para que le voten la supresión de las PASO, el peronismo coacciona con su metier: la política. Massa, Kicillof, Máximo Kirchner, pero también José Mayans, Juliana Di Tullio y Cecilia Moreau, rosquean para que los gobernadores no se plieguen a la Casa Rosada y les compliquen a ellos el ordenamiento para 2027.
Dicen los que saben que el kirchnerismo y el massismo adoptaron una postura común respecto de los gobernadores peronistas amigos de Milei. Les dicen algo así: si vos apoyás al Gobierno para eliminar las PASO y para buscar quebrarnos, con el objetivo de que el Presidente no te ponga un candidato en tu territorio, el PJ unido también puede ungir a alguien en tu provincia que te haga perder la elección igual.

