Con un estilo moderado, el obispo de La Rioja, monseñor Dante Braida, es una de las voces influyentes en la Iglesia. Desde fines de 2024, está al frente de la estratégica Comisión de Pastoral Social. Bajo su conducción, el órgano de la Conferencia Episcopal Argentina elaboró documentos críticos sobre la gestión de Javier Milei. De hecho, en los últimos meses, alertó sobre los recortes en discapacidad, el récord de morosidad en las familias, el avance de la industria del juego y el intento de flexibilizar los límites a la venta de tierras a extranjeros.
Cuando falta una semana para la visita del papa León XIV, el primer viaje de un pontífice al país desde 1987, en una entrevista con LA NACION Braida apela a un tono conciliador hacia el Gobierno. No obstante, no suaviza su diagnóstico sobre el contexto social y político: remarca que la Argentina atraviesa una crisis económica y advierte sobre el clima de violencia que emana desde el poder.
-¿Qué significado tiene para la Iglesia la visita de León XIV?
-Es muy importante que el sucesor de Pedro venga a visitar este rebaño y a traernos un mensaje claro, inspirado en el Evangelio, pero que responda a la realidad que vive nuestro país.

