Resulta que el neozelandés acaba de estrenar en Estados Unidos su último largometraje, basado en la novela de Kazuo Ishiguro y titulado 'Klara y el sol', y digamos que la recepción por parte de la crítica especializada no es que haya sido demasiado entusiasta, ya que a fecha de 2 de noviembre, el título solo cuenta con un 24 % de puntuaciones positivas en Rotten Tomatoes.
Este porcentaje sitúa a la cinta, descrita como "torpe", "empalagosa", "excéntrica", "insoportablemente afectada", "desastrosa", y que parece patinar al intentar tratar la profunda y reflexiva historia original en clave de comedia, como la peor valorada de la filmografía de Waititi, quedando por debajo de 'Eagle vs. Shark' y de 'El peor equipo del mundo', con un 57 % y un 46 % respectivamente.
¿Cuál ha sido la reacción del bueno de Taika ante semejante afrenta? Pues ir corriendo a su cuenta de Instagram, respirar hondo y, teclear una pataleta construida sobre uno de los mayores clichés del universo: los críticos son frustrados que no han podido convertirse en artistas.
Hace casi 15 años que no leo ninguna crítica dirigida a mí o a mis compañeros. Pero sí que escucho a la gente. Así que este Halloween, dediquemos un pensamiento a esas tristes almas perdidas que no pudieron cumplir su sueño de convertirse en artistas y, por eso, acabaron siendo críticos. Las mismas personas que también odiaron Jojo Rabbit. Irrelevantes. Desconectadas de la realidad. Obsoletas. A la basura.

