El experimento. Para la realización de este estudio se contó con 45 voluntarios, todos ellos hombres estudiantes, acostumbrados al ejercicio de fuerza y con edades comprendidas entre los 18 y los 25 años. Se dividieron en tres grupos, uno control y dos experimentales. En los dos grupos experimentales hicieron un entrenamiento de 8 semanas, con tres días de ejercicio semanales. Cada uno de esos días, los del primer grupo hicieron una sola sesión continua de 60 sentadillas, mientras que en el otro grupo experimental hicieron tres bloques espaciados de un minuto de entrenamiento con 20 sentadillas en cada uno. Por último, los del grupo control no hicieron ejercicio.
Cabe destacar que las sentadillas se hicieron en máquina Smith, bajo supervisión y con un aumento progresivo del peso. Esto es muy útil para mejorar la fuerza física. En total todos los de los grupos experimentales hicieron 60 sentadillas al día, ¿pero hubo diferencia en el número de sesiones?
Lo importante es la suma. Tras las 8 semanas de entrenamiento, la fuerza muscular, la fuerza isométrica y la resistencia muscular relativa mejoraron en ambos grupos experimentales en comparación con el control. Las ganancias fueron un poco mayores en los que hicieron una sola sesión larga, pero en realidad las diferencias no eran estadísticamente significativas. Esto nos sugiere que los beneficios del ejercicio de fuerza se podrían conseguir también con un exercise snacking.

