El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) sitúa la pantalla de oficina entre 40 y 75 cm de los ojos, con el borde superior a la altura de la vista. A esa distancia, lo que decide si el texto se ve nítido es la densidad de píxeles: un 24 pulgadas Full HD se queda justo, un 27 pulgadas QHD es el punto medio razonable y un 27 pulgadas 4K solo compensa si te sientas cerca. Si tu portátil lo admite, un monitor USB-C con carga te deja el escritorio con un solo cable.

Esta guía es para quien teletrabaja o estudia muchas horas con un portátil y quiere añadir una pantalla externa. No es una guía de paneles: para IPS, VA u OLED tienes nuestra guía para elegir monitor de trabajo por tamaño, resolución y panel. Aquí se parte de tu silla.

¿A qué distancia y a qué altura debe ir la pantalla?

Nunca a menos de 30 cm, y con los tamaños habituales de oficina, entre 40 y 75 cm. Lo dice la Guía técnica del INSST sobre pantallas de visualización, que desarrolla el Real Decreto 488/1997, la norma que regula el trabajo con ordenadores en España.