TL;DR: si usas funciones de IA en el móvil o en un portátil reciente, una parte se procesa en tu dispositivo, gracias a un chip llamado NPU, y otra viaja a servidores. La privacidad no depende solo de «local o nube», sino de qué garantías da cada fabricante cuando la petición sale de tu aparato. Esta guía explica qué hace la NPU, qué se queda en el dispositivo según la documentación oficial de Apple, Google y Microsoft, y qué puedes comprobar tú.

La respuesta corta: lo que se procesa en el dispositivo no sale de él, funciona sin conexión y gasta menos energía que hacerlo en la CPU o la GPU. Pero los modelos que caben en un móvil son pequeños, y las tareas complejas acaban en la nube. Ahí es donde conviene leer la letra pequeña.

Una NPU (unidad de procesamiento neuronal) es un procesador especializado en los cálculos que usan los modelos de IA. Según la página de soporte de Microsoft sobre NPU, «usa menos energía y es mucho más eficiente en tareas de IA que una CPU o una GPU», y además libera a esos dos procesadores para otras tareas.

Esa eficiencia es la que hace viable ejecutar IA en un aparato con batería. Microsoft lo ha convertido en etiqueta comercial: los Copilot+ PC son, según su página oficial, ordenadores con Windows 11 cuya NPU realiza «más de 40 billones de operaciones por segundo (TOPS)».