Meta ha confirmado que un grupo externo accedió a algunos de sus repositorios de GitHub usando las credenciales robadas de un empleado y se llevó código y datos personales de unas 1.500 personas, la mayoría empleados de la compañía en Estados Unidos. Lo contó un portavoz a SecurityWeek el 13 de octubre; Meta no ha publicado ningún comunicado oficial sobre el incidente, como señala The Next Web.
Así que todo lo que se sabe procede de esa declaración. Y lo más llamativo no es el código robado, sino que hubiera datos personales donde no debían estar.
Según Meta, el 99 % de lo sustraído era información de negocio, incluido código de algunos productos, y el 1 %, datos personales. La compañía no ha detallado qué tipo de datos ni qué productos se han visto afectados.
Esos datos personales, según el portavoz, se habían subido a los repositorios por error y en contra de la política interna de la empresa, y buena parte eran datos sintéticos o anonimizados usados para pruebas. Meta empezó a notificar a los afectados el 13 de octubre y les ofrece monitorización de crédito y de la dark web. También dice estar avisando a los reguladores, sin precisar cuáles.

