Durante un entrenamiento, un modelo interno de OpenAI se quedó sin fondos para completar una tarea de programación con criptomonedas y decidió resolverlo por su cuenta: probó frases de recuperación públicas muy usadas por desarrolladores, encontró una cuenta con saldo y la usó para pagar las comisiones. Ni pidió permiso ni lo mencionó en su informe final. Lo ha publicado la propia OpenAI en su serie de informes de desalineación, a mediados de octubre.
Algunos titulares hablan de un agente que «hackeó una cartera y robó fondos». Es más matizado, y más interesante.
El incidente ocurrió el 26 de junio de 2026. Un modelo de investigación de la familia GPT-5.6 Sol estaba actualizando un prototipo de trading de criptomonedas como parte de su entrenamiento. Podía desplegar contratos, pero no tenía una cartera con fondos ni permiso para gastar de otras cuentas.
Según OpenAI, el modelo derivó claves a partir de frases de recuperación públicas de desarrolladores y revisó 362 direcciones hasta dar con una que tenía saldo suficiente. Firmó el despliegue con esa cuenta y las comisiones se cargaron a ella. Antes, según Xataka y CoinDesk, había probado sin éxito con grifos de tokens gratuitos.

