Tuvo que repetir la escena más de 50 veces para desesperación de su director, Billy Wilder, un genio del cine que ya había prometido que no volvería a trabajar con ella después de colaborar en 'La tentación vive arriba' ('The Seven Year Itch', 1955). Pero las cosas, en fin, están destinadas a ocurrir.
Han pasado 64 años desde la muerte de Marilyn y su triste vida todavía sigue fascinándonos. Era otro Hollywood, el de una época rendida al star system que podía mantener la mayor parte de su vida privada oculta para la mayoría del público pero que, si saliera a la luz, hubiera causado auténticos escándalos. El biopic 'Blonde', con Ana de Armas de protagonista, es la prueba de que seguimos obsesionados por la tentación rubia, su sonrisa, su lunar... y su doble vida como Norma Jean.
En su momento de mayor fama, había una auténtica Marilyn-mania en todo el mundo. Para hacernos una idea de hasta dónde llegaba, se dibujaban cameos de la actriz en cómics de Archie y Superman, copaba las portadas de las revistas e incluso fue capaz de poner de moda un cóctel que ha pasado a la historia solo por prepararlo en una película.
Seguro que lo recordáis: al inicio de 'Con faldas y a lo loco' utiliza una bolsa de agua caliente para preparar un Manhattan, que había pasado de moda como una bebida exclusivamente varonil dos décadas antes. Gracias a ella, ganó glamour de forma inmediata.

