Casada con solo 16 años con el noble Marco Vespucci, Simonetta se hizo pronto de una gran fama entre la élite florentina, tanto a causa de su belleza como de su intelecto. Uno de los muchos hombres que se prendaron de ella fue el propio Botticelli, quien no tardó en convertirla en su musa. No hay una cifra definitiva de cuadros en los que aparece su rostro, ya que no solo se encuentra en retratos, sino que sus rasgos sirvieron como inspiración para ninfas y otros personajes femeninos de la obra del pintor. Sin embargo, han sido cinco cuadros en concreto los que han llevado a un equipo de científicos italianos a averiguar que, posiblemente, la joven padecía un tumor neuroendocrino de la hipófisis.

Una muerte misteriosa. Simonetta falleció en 1476, a los 23 años, después de un baile. Según las cartas que envió su suegro, Piero Vespucci, a Lorenzo de Medici, se derrumbó mientras bailaba y tuvo que pasar varios días en cama, durante los cuales sufrió fuertes dolores de cabeza, mareos, alucinaciones y vómitos. Lamentablemente, murió a causa de esta crisis. Durante mucho tiempo, se pensó que había fallecido de tuberculosis. Sin embargo, algunas piezas no encajaban. Ahora tenemos la posible respuesta al enigma.