La primera consecuencia de esa decisión es que 'Apocalipsis Z: Nuevo Mundo', que se estrena este 30 de octubre, cuenta con un protagonista diferente, ya que dejamos atrás al Manel de Francisco Ortiz para dar paso al Roberto de Carlos Alcaide. Eso es algo que se aclara desde el primer minuto de una secuela que apuesta a tener más acción y ser mucho más espectacular que su predecesora.

'Apocalipsis Z: Nuevo Mundo' pone muy rápido todas las cartas encima de la mesa y apuesta por un ritmo vibrante desde el minuto 1. Eso se contrapone al arranque de 'Apocalipsis Z: El principio del fin', donde apostaba por un enfoque más íntimo que nos permitía conectar más con su protagonista hasta que todo cambiaba en un tramo final que resultaba algo decepcionante.

En la secuela se opta por un enfoque más consistente, dando un gran peso específico a los militares a modo de única fuerza relevante contra la masa continuada de zombis. Para ello se empieza dejando algunas pistas sobre el origen de todo, algo que acaba resultando un tanto contraproducente. El problema es que es algo que se usa en parte para que empaticemos más con el personaje interpretado por Alcaide, pero a la hora de la verdad resulta mucho más plano que Manel.