Durante mucho tiempo se pensó que el ejercicio solo era válido si se realizaba en bloques de tiempo bastante largos o combinado con una buena rutina de gimnasio, hasta el punto de que las guías oficiales sugerían un mínimo de 10 minutos seguidos para que la actividad "contara" como válida. Pero esto ha cambiado radicalmente.

No importan los bloques. Las revisiones sistemáticas que se han hecho demostraron que la reducción de la mortalidad es similar tanto si la actividad se acumula esporádicamente como si se hace en bloques. Por ello, las guías de la OMS de 2020 eliminaron cualquier umbral de tiempo a la hora de ejercitarse, por lo que el mensaje actual es bastante claro: cada minuto de actividad cuenta.

Aunque no siempre. Sin embargo, para aquellas personas que son sedentarias o poco activas, hacer caminatas con cierta continuidad si tiene un valor añadido. Aquí, un reciente estudio español liderado por la Universidad Europea de Madrid analizó a más de 33.000 adultos en el UK Biobank que daban 8.000 pasos o menos al día. Y lo que vieron fue que el riesgo de sufrir eventos cardiovasculares disminuía drásticamente según cómo agruparan esos datos.