Si has perdido un móvil, vendiste un portátil sin borrarlo, entraste en el ordenador de un hotel o ves actividad rara en una cuenta, casi todos los grandes servicios te dejan ver dónde sigue abierta tu sesión y cerrarla desde otro dispositivo. Aquí tienes la ruta oficial de cada uno y un aviso que casi nadie da: cerrar la sesión no sirve de mucho si quien entró conoce tu contraseña.

Una sesión abierta es una puerta que se queda sin cerrar después de salir. La de Google, Apple o WhatsApp es especialmente delicada, porque desde ahí se recuperan contraseñas, se leen correos o se reciben códigos de verificación. Apple lo dice sin rodeos en su ayuda sobre los dispositivos de la cuenta: según el tipo de aparato, uno con tu sesión iniciada puede servir para cambiar la contraseña o recibir códigos de la autenticación de doble factor. Las rutas que siguen salen de las páginas de ayuda oficiales de cada empresa; los menús cambian con el tiempo, así que si no coincide algún nombre, la página enlazada es la referencia.

Google y Apple: empieza por las cuentas que abren todas las demás

Google. Según su guía para revisar dispositivos, ve a tu cuenta de Google, entra en Seguridad e inicio de sesión y, en el panel Tus dispositivos, toca Gestionar todos los dispositivos. Ahí aparecen los aparatos con sesión abierta o usados en las últimas semanas; tocas el que quieras quitar y eliges Cerrar sesión.