Alguien los llevó allí y lo hizo con la idea de 'decorar' sus terrenos. Lo que pasó después es una de las situaciones más curiosas de la historia de los cérvidos en el mundo.
¿Qué hace un ciervo como tú en un país como este? Según la ficha de referencia del CONICET, todo empezó precisamente con Ernesto Tornquist. En 1905, este empresario argentino trajo gamos de España y Polonia y los soltó en su casa al pie de la Sierra de la Ventana. De allí, y muy rápidamente, saltaron a un montón de lugares. Si en un inicio el proyecto tenía una función casi paisajística, rápidamente cotos de caza de todo el país pidieron ejemplares y la situación se descontroló. Las fechas bailan, pero está claro que para los años 30 ya los soltaban en cotos de caza en el centro de Argentina.
¿"Descontroló"? Creo que esa es la palabra exacta, sí. De hecho, desde 2021, el gamo figura en la lista oficial de especies exóticas invasoras de Argentina, en la categoría de "uso controlado". Es decir, se puede cazar y criar, pero con control. Con cuidado.
Hoy por hoy, ya vive en libertad en tres provincias (Buenos Aires, Neuquén y Río Negro). Es verdad que solo es abundante de verdad en la isla Victoria y la península Huemul; pero es precisamente por eso que hemos podido medir su efecto real en los ecosistemas.

