El informe elaborado por el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III muestra una ralentización evidente en el incremento de estas infecciones. Pero, por desgracia, esto no es una victoria, sino que todavía queda ver cómo evoluciona con el paso del tiempo para saber si efectivamente estamos ante una curva mucho más plana.

Las cifras apuntan a que con los datos cerrados de 2025 se han notificado 37.467 casos de gonorrea, que es un dato prácticamente idéntico al de 2024, cuando se informaron 37.457 casos. Y para poner en perspectiva este frenazo, podemos ver que entre 2020 y 2023 la tasa de gonorrea crecía a un ritmo del 36 % anual. Ahora se ha estabilizado en un porcentaje de cambio del 3,5 % con un perfil mayoritariamente de hombres con una edad media de 32 años.

Por otro lado, la clamidia se sigue manteniendo como la ITS más prevalente en nuestro medio con 44.511 casos notificados y un crecimiento interanual que ha caído al 2,9 % frente al 11 % de subida que se experimentó al año anterior.

Hay algunos problemas. Aunque sobre el papel todo pinta bastante bien, debemos saber que hay un retraso en la consolidación de los datos. Esto quiere decir que las cifras epidemiológicas son prácticamente entes vivos que van variando bastante, como ocurrió en el informe anterior, que cifraba los casos de gonorrea en 37.527, pero ahora se ha corregido con 37.457 casos.