Las órdenes de pago se repetían casi todos los meses. Llevaban el logo de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y una firma atribuida a Gerardo León, exdirector ejecutivo de la entidad. Estos documentos, secuestrados por la Justicia durante los allanamientos de diciembre y marzo pasado, revelan como ninguna otra prueba la conexión directa de la entidad dirigida por Claudio Chiqui Tapia con los desvíos de millones de dólares a empresas fantasma a través de la firma TourProdEnter, la empresa de Javier Faroni y su esposa, Erica Gillete.
En esos comprobantes, León aparece como quien impartía las instrucciones a TourProdEnter, la empresa de Javier Faroni y su esposa, Erica Gillette, para que transfiriera fondos a distintas personas y sociedades, “por cuenta y orden de AFA”. ¿El problema? Entre las firmas beneficiadas aparecen varias de las sociedades “fantasma” que LA NACION reveló durante estos meses y que habrían servido para desviar al menos US$57 millones de los fondos que recaudaba la AFA en el exterior.

