Y aunque esto se ve venir desde hace unos meses, lo peor está en la previsión que la misma consultora publicó hace un mes: cuando pase la crisis, la gama baja no se recuperará.

Por qué es importante. La escasez de memoria es grave, pero pasará. El problema es que está dando a los fabricantes la coartada para hacer algo que no tiene vuelta atrás: abandonar el móvil barato.

Los números. En 2030 se venderán unos 1.200 millones de móviles, casi los mismos que en 2025. El mercado se recuperará, pero con otro reparto:

La pista. Si quien compraba un móvil de 150 dólares pasara a uno de 300, la gama media crecería. Pero esa gama se queda plana. Solo una parte de esos compradores sube de gama. El resto alarga la vida de su móvil, se pasa al reacondicionado o, en algunos países, directamente no llega a tener smartphone.