La gran pregunta es por qué la compañía se ha demorado tanto en preparar una versión de Fortnite para Linux. Muchas empresas no llevan sus juegos a Linux argumentando que las medidas antitrampas que existen en la actualidad no son suficientes para que la experiencia sea justa para todos los usuarios.

Esto se observa especialmente en los títulos títulos que tienen un componente multijugador en línea. Semanas atrás les contamos el caso de For Honor, que Ubisoft decidió eliminar de Linux para evitar que los tramposos puedan sacan provecho de las tecnologías antitrampa más laxas. Una decisión que generó gran polémica porque impactó de forma directa en quienes jugaban desde una Steam Deck u otras consolas portátiles con SteamOS.

Con Fortnite pasa lo mismo. Hasta aquí el juego nunca había llegado a Linux debido a que los sistemas para combatir a los tramposos no ofrecían el nivel de protección necesario. Un detalle no menor, considerando que Epic Games es responsable de Easy Anti-Cheat, una de las tecnologías antitrampa más usadas de la industria. Sin embargo, la firma que lidera Tim Sweeney promete que esto va a cambiar.

Fortnite llegará a Linux de la mano de un nuevo Easy Anti-Cheat