El gobierno de Javier Milei no abandona su intención de eliminar las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), pero las negociaciones con los gobernadores radicales, cuyos votos resultan decisivos para aprobar la reforma electoral en el Congreso, están lejos de cerrarse.
La UCR reclama garantías electorales para acompañar la iniciativa y el oficialismo, por ahora, se muestra esquivo a comprometerse. Con el calendario en contra, el margen para alcanzar un acuerdo se estrecha. El Gobierno tiene en la mira el calendario al que lo emplazó la Cámara Nacional Electoral (CNE) para resolver el tema este año y sabe que cualquier movimiento por fuera de eso quedará factible de una judicialización.
El encargado de destrabar las conversaciones es el jefe de Gabinete, Diego Santilli, que mantiene abiertos los canales de diálogo principalmente con los gobernadores Juan Pablo Valdés, de Corrientes, y Alfredo Cornejo, de Mendoza. El primero se muestra favorable a suspender las primarias. El segundo enfrenta un escenario más complejo: debe resolver su sucesión provincial y busca bloquear las aspiraciones del diputado Luis Petri, respaldado por Milei.
La tensión se replica en otras provincias donde los radicales buscan acercar posiciones con un oficialismo que todavía no define cómo jugará en 2027.

