Microsoft ha conseguido una orden judicial en Florida para incautar y redirigir los dominios de YAM Store, un mercado clandestino que vendía entornos de Microsoft 365 y Google ya comprometidos, y de dos kits de phishing que se alimentaban de él. La operación, anunciada el 14 de octubre por su Unidad de Delitos Digitales, apunta a una infraestructura vinculada a más de 1.000 millones de mensajes maliciosos desde enero y a más de 75.000 organizaciones atacadas.
Lo interesante no es la cifra de mensajes, que siempre es enorme en estos casos. Es que la pieza atacada no es el estafador que te escribe, sino el proveedor que le vende las herramientas.
Una tienda. Con escaparate, catálogo, una capa de subrevendedores, notificaciones y contacto con el comprador por Telegram y pasarela de pago mediante Alipay, WeChat Pay y la criptomoneda USDT en su versión TRC20. Lo que vendía, según el análisis técnico de Microsoft Threat Intelligence, eran entornos corporativos de Microsoft 365 y Google obtenidos de forma fraudulenta o directamente comprometidos, incluidos dominios .edu y .org.

