“Los indicadores no están evolucionando tan positivamente como esperábamos en un primer momento”. Javier Milei, que a lo largo de estos tres años de gobierno encontró distintos vericuetos retóricos para sortear los tropiezos del plan económico, tuvo este desliz de máxima sinceridad el jueves en una entrevista con Radio Rivadavia. Fue la primera vez que lo admitió así.

En el núcleo chico del Gobierno los dichos del Presidente no causaron sorpresa. Primero porque parte del ala política hace meses detecta que la calle da signos de atención, como el desempleo o la falta de poder adquisitivo. También porque, según cuentan en la Casa Rosada, este panorama que trazó Milei -y que le achacó únicamente a factores externos- había sido delineado por el ministro de Economía, Luis Caputo, a su vuelta de Tailandia, donde viajó para las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial.