El terror es uno de los géneros que más propician a descubrir que líneas rojas tiene uno a la hora de ponerse a ver algo. Se puede rechazar desde pasar un solo minuto angustiado o puede encontrarse demasiado desagradable la casquería y lo gore. En otros casos, puede rechazarse lo que se está contando en la pantalla.

Jessica Chastain ha vuelto al género este año con ‘La otra madre’ (’Other Mommy’), que bordea ya los 100 millones de dólares recaudados en taquilla en todo el mundo para volverse el gran pelotazo de este mes de Halloween. Ella además ha propiciado un personaje que da para disfraz ganador de lo inquietante que es.

No es que la película haya sido un triunfo a nivel de críticas o convenza en cómo aborda su historia, pero da el carrusel de sustos que algunos reclaman de películas así. Chastain ha ido haciendo puntualmente películas así, sobre todo de corte sobrenatural como son los casos de ‘Mama’ o el díptico de ‘It’.