Cada vez que el Wi-Fi comienza a funcionar lento en una casa, o la señal no llega con la misma intensidad a todos los ambientes, las personas suelen buscar alternativas y soluciones rápidas antes de mejorar la señal. En ese escenario, las redes sociales se convirtieron en una fuente inagotable de trucos caseros.
Uno de ellos resulta particularmente sencillo: colocar una moneda encima del router. Quienes recomiendan esta práctica sostienen que el metal podría funcionar como una pequeña antena, modificar las ondas electromagnéticas y conseguir que la conexión sea más estable.
La explicación parece atractiva porque no requiere ninguna configuración ni gasto adicional. Sin embargo, una moneda apoyada sobre el dispositivo no tiene la capacidad de aumentar la velocidad de Internet ni de mejorar la cobertura inalámbrica.
Los routers domésticos permiten que celulares, computadoras, televisores y otros dispositivos se conecten de manera inalámbrica mediante ondas de radio. Habitualmente trabajan con las bandas de 2,4 GHz y 5 GHz, mientras que equipos compatibles con tecnologías más recientes también pueden utilizar la banda de 6 GHz.

