Pues eso mismo ocurrió en abril de 2025 y miles de personas optaron por lo que les pareció más correcto: pagar.
En corto. Fue durante la madrugada del día 6, cuando el sistema de cobro electrónico de peaje de la compañía Central Nippon Expressway Co. (NEXCO Central) dejó de funcionar. Esto implica que los coches con telepeaje no podían realizar el pago automáticamente en aquellos puestos en los que no hay personal (algo que cada vez menos habitual en Japón por la falta de relevo laboral) y, evidentemente, la barrera no se levantaba.
Como puedes imaginar, fue un problema importante porque se generaron grandes atascos. El problema comenzó por la noche, pero se dilató durante 38 horas en las que 106 peajes quedaron inutilizados, provocando el caos en 17 rutas, incluyendo las que van al corazón económico del país, Tokio.
Eh, paga. La compañía actuó enviando personal a los puestos de peaje en los que se podían realizar cobros manualmente, pero entre que en otros era imposible por la infraestructura y que no podían mandar operadores a todos los puntos, tomaron la decisión de levantar las barreras en los puntos afectados. Era la primera vez que el sistema fallaba a esta escala desde la privatización de NEXCO Central en 2005.

