Para quien quiere quitar huellas, grasa y migas sin cargarse el recubrimiento de la pantalla ni meter líquido donde no debe. Lo que dicen Apple y Samsung cabe en una línea: aparato apagado, paño de microfibra apenas húmedo y, si hace falta desinfectar, alcohol isopropílico al 70 % aplicado en el paño, nunca en el aparato. Lejía, limpiacristales y aerosoles, fuera. Y el aire comprimido, que mucha gente usa por defecto, depende del aparato: en el móvil, no.

Lo curioso es que nadie lee estas guías hasta que la pantalla ya tiene un cerco. Las de los fabricantes son cortas, coinciden en casi todo y tienen un par de contradicciones aparentes que conviene conocer. Vamos aparato por aparato.

Antes de tocar nada: las cuatro reglas que se repiten en todas las guías